Mosaico en San Mamés, con las banderas de Euskadi y Palestina.Mosaico en San Mamés, con las banderas de Euskadi y Palestina.

En los últimos meses, Bilbao ha emergido como un epicentro de solidaridad internacional. Sus calles, estadios y plazas se han convertido en escenarios donde deporte, cultura y protesta se entrelazan para visibilizar el apoyo al pueblo palestino. La ciudad vasca, acostumbrada a ser referente en movilización social, ha dado un paso más allá: se ha convertido en símbolo de resistencia y fraternidad.

San Mamés: fútbol con mensaje

El estadio de San Mamés, iluminado con la bandera de Palestina.

El 15 de noviembre de 2025, el estadio de San Mamés vivió un partido histórico. Euskadi se enfrentó a Palestina en un encuentro que trascendió lo deportivo. Más de 50.000 personas acudieron no solo para ver fútbol, sino para participar en un acto de denuncia del genocidio y homenaje a las víctimas de Gaza. Las gradas se llenaron de banderas palestinas, pancartas y cánticos que convirtieron el estadio en un espacio de reivindicación. La presencia de autoridades vascas y representantes políticos reforzó el carácter institucional de un gesto que buscaba enviar un mensaje claro: Bilbao está con Palestina.

La Vuelta Ciclista: protesta en movimiento

Miles de personas protestaron por la participación del equipo Israel-Premier Tech.

Semanas antes, el 3 de septiembre, Bilbao fue escenario de otra acción que dio la vuelta al mundo. La etapa 11 de la Vuelta Ciclista a España se vio interrumpida a pocos kilómetros de la meta por miles de personas que desplegaron banderas palestinas y bloquearon el recorrido. La protesta, dirigida contra la participación del equipo Israel–Premier Tech, obligó a suspender la jornada sin ganador oficial. Hubo detenciones y enfrentamientos, pero también un eco mediático que situó a Bilbao en el centro del debate sobre deporte, política y derechos humanos. Para los colectivos solidarios, aquel día “Palestina ganó la etapa”.

Una ciudad comprometida

Las calles de Bilbao han sido escenario de numerosos actos de solidaridad con el pueblo de Palestina.

Más allá de estos hitos, Bilbao respira solidaridad en su día a día. Banderas palestinas ondean en balcones, murales adornan las paredes y sindicatos y asociaciones convocan marchas multitudinarias. La ciudad se ha convertido en un espacio donde la causa palestina se visibiliza con fuerza, integrando deporte, cultura y acción ciudadana en un mismo relato.

Un grito colectivo

Bilbao no solo ha sido escenario de protestas y actos simbólicos: se ha consolidado como capital de la solidaridad con Palestina. En un mundo donde las ciudades compiten por ser centros de negocios o turismo, Bilbao ha elegido ser referente de compromiso social. Y lo ha hecho con la fuerza de su gente, que ha demostrado que la solidaridad también puede llenar estadios, paralizar carreras ciclistas y transformar el espacio urbano en un grito colectivo por la justicia.

(Fotos: Javier Bustamante)

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